(bitácora del alma)

martes, 22 de enero de 2013

Cuando escucho truenos me da por recordar

El día esta nublado, amenaza con lluvia. Es verano y hace calor, a lo lejos se pueden sentir los truneos, metidos en lo profundo corazón de la cordillera. El clima está muy loco. El color y el aroma de este clima extaciado me da por recordar mi infancia, por la simple razón de que en mi infancia fui feliz, libre e inconcientemente pura, pero uno no es capaz de darse cuenta de eso solo cuando ya ha vivido y cuando ya ha sufrido. Siempre tengo presente esos momentos teñidos de atardeseres color rosado y naranjo, arriba de arboles en la plaza mientras leia un libro o cuando corria por las calles pelusenado con mi amigos, jugando al tombo, contar los autos, jugar al rinrinraja, soñando con la luna cuando aparecía entre las nubes primaverales y le cantabamos con amor. imaginabamos la adultez como algo mas magnificente, no como el burdo chiste que es. ahroa exuxten tantas cosas que matan la libertad y la fantacía. pero siempre tengo mi pilar, mi infancia, creo que es mi ventaja, quisiera darle lo mismo a mi hija pero siento que el mundo a cambiado y para mal. o sera mi descontento. Quisiera poder ser niña otra vez y no solo recordar esa epoca quisera vivirla como la vivia antes, con esos olores, colores nuevos, nuevos con esperanzas y con la inocencia valiente e incauta, era realmente valiente una valentia ahora distante. mi corazón recuerda y resuena como los truenos ya no tan lejos, mas cerca, cerca.