(bitácora del alma)

martes, 14 de junio de 2011

Clandestino

De la fiesta y el encuentro del viernes cuando te acercaste, vehemente, con tu vodka con energética  a mí, sentada en ese sofá ajado de la discoteque. Del momento en que me robaste un beso con esa habilidad e indecencia que mas me gusta, de cuando me propusiste que nos fuéramos lejos a esa pieza de motel con luz estridente, solo quedan mis labios inflamados por tus besos desesperados, tu piel en mi piel, algún moretón en ti y en mí, doce llamadas perdidas en mi celular y tu polerón en mi ropero.

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