(bitácora del alma)

viernes, 6 de julio de 2012

represa


Calmas mi río
amansas el caudal de mí alma
me vuelves dócil
con tu vulgaridad me vuelves dama
te quiero pero no te quiero porque te deseo en la paz
en un estado calmo
escucho tu corazón grande palpitante como el mar
y me calmas
me detienes
me haces pausa
te agradezco tu represa
porque esta emoción no me ahoga
no me mata
me río por primera vez sincera
con el recuerdo de mi niñez y con lo mejor de lo que alguna vez fui
tu presencia me vuelve a mi cuerpo
de apoco me reconozco
se esfuma el velo nebuloso de las penas
de los miedos
del pasado
no te amo
pero podría
y no te extraño
pero podría
te necesito
todos los días
caminando por santiago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario