(bitácora del alma)

viernes, 1 de abril de 2016

incendio

Me pones bajo alerta,
estos accidentes ocurren.
Tranquilo estaba el océano de mi alma.
Mi corazón,
oscuro, frío y profundo en la planicie de mi pecho,
acariciaba silencios abisales.
Entre los dolores conocidos
mis aguas viajaban calmas a través de los ríos bajo mi piel.
Ahora corren torrentes de fuego.
Incontrolables me abrazan,
atacando mis hielos eternos.
Has producido una sequía,
un desierto en mi alma.
Peregrino, andariego,
vas viajando no solo a traves del aire
sino también por mis ríos.
Transitas en este fuego que produces en mi.
No queda agua dentro para beber algo,
para saciar esta insoportable sed.
Me consumes y no te haces cargo de este incendio
te vas
dejando este océano seco,
eterna extensión de deseo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario