(bitácora del alma)

martes, 17 de mayo de 2016

herida

soy una piel
herida
palpitante
abierta.
De frente a mi
y no ves
en la profundidad de ésta llaga que soy
el deseo que gotea
sobre las baldosas del bar.
soy una herida mirándote
soy una carne herida y triste
mirándote
reflejándome en tus pupilas cerradas
detenida en el filo de tu silencio
que me corta.
El cuerpo que soy
calla golpeado de obediencia
el ímpetu que brota de mis venas
cuando huele tu carne
tu cicariz
tu sangre.
la herida que soy disimula
bajo las luces rojas del local
y el sol artificial
que tu silencio me hiere
que tu cuerpo me hunde
que es por ti que yo sangro
sangro
sangra de alma el deseo.


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