(bitácora del alma)

miércoles, 16 de junio de 2021

cuarentena

Los días son: una cama, una pantalla, una taza. Un gato que se lava mil veces. Un perro inquieto que de aburrido duerme. Los días a veces son lluvia. Estamos en 1993, me duermo y me despierto lloviendo, el aroma de cuando ponen a quemar en la estufa a parafina cascara de manzana o eucalipto. Dibujar una cara feliz en el vidrio empañado. No hay horas ¿qué es lunes, domingo, julio? Los días son un sol violento y frío de invierno. Son mi falta de vitamina D. Son un pijama, bañarse y sentirse sucio, como si el aire de ésta casa no circulara y espeso se pegara en el acto a la piel, en el pelo, en las paredes. Una habitación muy pequeña, que se estrecha. Los días son recuerdos, anhelos, melancolía, sueños, un horizonte que ya se expande demasiado lejos y no se alcanza. Los días son las clases de anatomía y las conversaciones por chat. Los días a veces creen que existe piel, pero acá ya solo habita una neblina que recuerda ser territorio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario