(bitácora del alma)

martes, 2 de agosto de 2016

Me gustan tus manos. Nunca mi piel se va a perder entre ellas. Me gusta el océano de tu cuerpo, su profundidad, su silencio. A veces cuando no me ves logro acercarme hasta oler tu piel con aroma a sal. Ahora me veo, frente al espejo de mis recuerdos y en ninguno existe tanto deseo como en este presente en donde tu habitas. Ingrato es el amanecer cuando me despierto entre sabanas y brazos que no son los tuyos, así voy ahogando lo que queda de alma, entre otros sudores asesinando mi deseo por ti en otras camas, mientras te busco porfiadamente en el rostro de otros. Porqué tengo que quererte tanto, porque justo a ti que eres el único que se niega a mí. Y pienso en el tiempo: sus horas y segundos resuenan en mi cabeza. El tiempo se descuenta y pienso en lo inevitable: el momento en que dejaré de verte. Las lágrimas se pierden en mi garganta pues no tiene sentido llorar. Mis sentimientos de gestaron en el error. La vida se encausa sola, a mi sólo me queda el dolor. La vida sólo me ofrece este invierno. Mi corazón habita para siempre en él.
 Doy vueltas y vueltas antes de llegar a mi casa, aunque cruce el umbral no está ahí mi hogar, tendí un hilo invisible e imprudente hacia tu pecho y sin querer me enredé en él. Recorro las calles de este barrio que me vio crecer, el frío y el aroma a la primavera próxima me golpean suavemente el rostro.
Mi humanidad se envuelve en la neblina invernal de smog y noche. Huele todo a humedad y leña. Me alejo en bicicleta, pero las raíces de mi deseo ya están enterradas y ancladas en tu pieza irremediablemente. Me alejo con el frió y la velocidad en la cara mientras mis venas se estiran contra el asfalto gris e ingrato. Tú y la nostalgia huelen a aromos. La soledad huele a aromos. La primavera late bajo las cortezas, pero dentro de mi habita un invierno eterno.
Nos separan kilómetros de tierra y mar, pero las distancias físicas no son las que importan, cuando estas acá a mi lado sueñas con los vientos alisios, y el recuerdo del cuerpo suave y joven de esa mujer que dejaste en la isla nos separa irremediablemente. El océano de tu cuerpo quiere bañar otra piel, esa piel y desea encenderse con ese cabello bañado de sol y arena. Estoy frente a ti y solo es el silencio el que nos baña. Y cuando te miro sin mirarte, solo con el corazón y las ganas, puedo ver a travez de tus ojos los atardeceres de sus cabellos y el mar tranquilo y cálido

miércoles, 15 de junio de 2016

Amar

Estoy sola aquí 
donde me faltan las palabras. 
Estoy sola
con un corazón en llamas.

viernes, 3 de junio de 2016

infierno

el tiempo se presenta en horas
minutos
segundos
la vida se traduce en instantes
uno tras otro
mis ojos reflejan el paso del sol
de la luna
la soledad me ha dado la mano
y me acompaña
mientras yo ardo por dentro
viendo los días pasar.
todo esto sucede sin alteración alguna
durante días
semanas
meses
años
mientras espero que suceda algo
que rompa el tiempo
que me rescate de este infierno
de soledad y tiempo.

martes, 17 de mayo de 2016

herida

soy una piel
herida
palpitante
abierta.
De frente a mi
y no ves
en la profundidad de ésta llaga que soy
el deseo que gotea
sobre las baldosas del bar.
soy una herida mirándote
soy una carne herida y triste
mirándote
reflejándome en tus pupilas cerradas
detenida en el filo de tu silencio
que me corta.
El cuerpo que soy
calla golpeado de obediencia
el ímpetu que brota de mis venas
cuando huele tu carne
tu cicariz
tu sangre.
la herida que soy disimula
bajo las luces rojas del local
y el sol artificial
que tu silencio me hiere
que tu cuerpo me hunde
que es por ti que yo sangro
sangro
sangra de alma el deseo.


Brisa Marina (Stephán Mallarmé)

"La carne es triste, ¡ay!, y todo lo he leído.
¡Huir! ¡Huir! Presiento que en lo desconocido
de espuma y cielo, ebrios los pájaros se alejan.
Nada, ni los jardines que los ojos reflejan
sujetará este pecho, náufrago en mar abierta
¡oh, noches!, ni en mi lámpara la claridad desierta
sobre la virgen página que esconde su blancura,
y ni la fresca esposa con el hijo en el seno.
¡He de partir al fin! Zarpe el barco, y sereno
meza en busca de exóticos climas su arboladura.
Un hastío reseco ya de crueles anhelos
aún sueña en el último adiós de los pañuelos.
¡Quién sabe si los mástiles, tempestades buscando,
se doblarán al viento sobre el naufragio, cuando
perdidos floten sin islotes ni derroteros!...
¡Mas oye, oh corazón, cantar los marineros!"

PRENDEREMOS FUEGO AL CIELO - Fran Valenzuela


"Te dejo ir, te dejo ir
Aunque te quiero aquí
Te dejo ir/
llegaste 
y tocaste en mí
lo que no conocía
la vida nos separa así
viene
la despedida,
la despedida /
aunque estés tan lejos, 
el cielo
que está arriba mío 
es el mismo donde estás tú."

sábado, 14 de mayo de 2016

“Y yo me cubro, yo me envuelvo, me mezo en mi nostalgia preferida, me abrazo a la almohada y lloro, me avergüenzo de mi edad y no comprendo por qué, tan de repente, ya no soy una niña"

 Alejandra Pizarnik

Definiendo

El amor, en todas sus formas, es un desesperado acto de fe.
A la mierda el conformismo:
Yo no quiero ser recuerdo.
Quiero ser tu amor imposible,
tu dolor no correspondido,
tu musa mas puta,
el nombre que escribas en todas las camas
que no sean la mía,
quien maldigas en tus insomnios,
quien ames con esa rabia que sólo da el odio.

(Elvira Sastre.)

Soy Pan, Soy Paz, Soy Más - Mercedes Sosa

Soy agua, playa, cielo, casa, planta
Soy mar, Atlántico, viento y América
Soy un montón de cosas santas
Mezcladas con cosas humanas
Como te explico cosas mundanas.

Fui niño, cuna, teta, techo, manta
Más miedo, cuco, grito, llanto, raza
Después mezclaron las palabras
O se escapaban las miradas
Algo pasó no entendí nada.

Vamos, decime, contame
Todo lo que a vos te está pasando ahora
Porque sino cuando está el alma sóla llora
Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
Nadie quiere que adentro algo se muera
Hablar mirándose a los ojos
Sacar lo que se puede afuera
Para que adentro nazcan cosas nuevas.

Soy, pan, soy paz, sos más, soy el que está por acá
No quiero más de lo que me puedas dar, uuuuuuh
Hoy se te da, hoy se te quita
Igual que con la margarita igual al mar
Igual la vida, la vida, la vida, la vida.

Vamos, decime, contame
Todo lo que a vos te está pasando ahora
Porque sino cuando está el alma sóla llora
Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
Nadie quiere que adentro algo se muera
Hablar mirándose a los ojos
Sacar lo que se puede afuera
Para que adentro nazcan cosas nuevas
Cosas nuevas, nuevas, nuevas, nuevas

miércoles, 11 de mayo de 2016

No sé si eres el amor de mi vida o mi mejor recurso poético.

Un día cogí un bolígrafo
y un folio en sucio,
y estuve cien noches sin dormir
intentando encontrar esas palabras
que me rompieran por dentro
-y poder volver a nacer
una y otra vez-.
Otro día distinto
-o quizá era el mismo-
te conocí
y vi cómo los quinientos caballos de mi pecho
abrían los ojos,
como se abren las flores cuando sale el sol,
y mataban a mi calma inerte
en una estampida violenta.
Tengo un amor compartido
por dos personas
y las dos son tú,
y ninguna eres tú.
Una es inmortal,
me habla y juro que nunca he escuchado su voz,
se multiplica con la nostalgia
como si fuera una tormenta a punto de romper,
da bandazos a la tristeza
con unos ojos tan tristes
que convence a cualquiera de que la tristeza
es una virtud.
Ella solo se queda

lo que dura un poema.
Otra es finita y tangible,
con un cuerpo que comienza cada vez que termina
y un tacto
que no sé si es
nube,
sol
o vacío.
Se despeina cada vez que la beso
y cada vez que intento escribir
con ella delante
se abre de piernas y se traga mis palabras
-así que a mí solo me apetece
mandar a la mierda a la poesía
e ir a buscar mi silencio a sus orificios-.
Supongo
que una eres tú
cuando te vas,
y la otra eres tú
cuando te quedas.
Yo solo sé
que me paso las tardes de invierno
engañándote, amor,
que me paso las tardes de verano
engañándote, musa.
Que te quiero sobre la cama,
que te quiero sobre el papel.
Que si me dieran a elegir
entre el amor y la poesía,
la felicidad y la tristeza,
hacerte el amor y echarte de menos,
tu casa y mi cuarto,
tu sexo y el bolígrafo,
seguramente,
quizá,
probablemente,
os salvaría a las dos
y me suicidaría
en el próximo poema
y en el próximo polvo.


Elvira Sastre

lunes, 9 de mayo de 2016

y después de coger a mi general le gustaba salir al patio a fumarse su cigarro y a pensar en la tristeza poscoito, en la pinche tristeza de la carne 

Los detectives salvajes -Roberto Bolaño

Santa Sangre - Fenix y Concha - Dejame llorar

miércoles, 4 de mayo de 2016

"El era libre, infinitamente, hasta el punto de no sentir su peso sobre la tierra. Le faltaba ese peso de las relaciones humanas que entorpece la marcha, las lágrimas, las despedidas, los reproches, las alegrías, todo lo que un hombre acaricia o rompe cada vez que esboza un gesto, los millares de ataduras que lo ligan a los demás y le hacen sentir que pesa."

Antoine de Saint-Exupery  - Tierra de hombres

martes, 3 de mayo de 2016

Del otro lado de la cordillera

Amanece. La cordillera, aquel fantasma blanco y omnisciente, se dibuja, nítida, contra el cielo oscuro. "Estás del otro lado" pienso, y el sol ha entrado ya por tu ventana, por tus sabanas y la luz irrespetuosa e infame a tocado ya tu piel. Te imagino recostado envuelto en ese mar de sábanas y pensamientos áridos, tú, solo en medio de tu vació y una pieza de hotel, anhelando unos brazos  tibios que podrían ser cualquiera o aquellos, pero nunca los míos, abrazándote y una cabellera que podría ser cualquiera, pero no la mía cubriendo tus ojos. Pienso "la luz ya te envuelve" como te envuelven los pensamientos del día y la conciencia de la soledad que siempre ataca al amanecer. O tal vez no has dormido y has sido victima del funesto insomnio que cuando el alma esta vacía resulta mas funesto y mas agrio que un despertar amargo. Te imagino en esa microscópica habitación de hotel levantándote en medio del murmullo de profundos anhelos y pensamientos. La luz avanza y te va empañando, como si la luz no fuese mas que una mano indolente que se colocara frente a tus ojos, cegándote. En medio de esta confusión organizas tu rutina diaria de reuniones, aviones y check-ins.  "Esto me está volviendo loco" me decías y la locura danza entre la luz y las sábanas. Te veo entrando en el ascensor mientras los espejos de éste devuelven tu reflejo: un fantasma y en un intento de supervivencia desesperado la capturas en un autorretrato con tu cámara para no olvidar que existes. Todo esto ocurre del otro las de las montañas, mientras transito por este Santiago aún en penumbras. Pienso en el frío, en este otoño, en los mares que existen sobre las montañas, pienso en ti también y en la luz y en los celos que me provoca ella mientras te toca en esa habitación de hotel. Pienso en el sol que se me priva en esta distancia fría, en este rincón perdido y olvidado donde se encuentra mi alma, en este lugar que esta a la sombra de estas montañas.

jueves, 28 de abril de 2016

Déjame sueltas las manos - Pablo Neruda

                6

DÉJAME sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión —sangre, fuego, besos—
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tú no sabes lo que es esto!

Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!
Y estás aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!

Déjame libre las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,
es precipitación de furias,
acercamiento de lo imposible,
pero estás tú,
estás para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste—
como yo para contenerte,
y desearte,
y recibirte!
"Hay amores que se esperan al invierno y florecen
y en las noches de otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti"

Sandro - Te propongo

viernes, 15 de abril de 2016

recordar

no mirarte a los ojos

itinerario

estación central, bus, Santa rosa, la copa
perderme

"Hay que aprender a resistir. No a irse ni a quedarse, a resistir."
— Juan Gelman
"Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores..."
Teresa Wilms Montt

terror


solo existe una cosa a la que en verdad le temo: la resignación, resignarme a apagar mi fuego. Le temo a ser condescendiente con mi destino y aceptar todo lo que de forma arbitraria me entrega. prefiero el desamor en todas sus formas que un amor que no me queme el alma.

martes, 5 de abril de 2016

state of emergency

Mirarte a los ojos
que peligroso sería,
verías dentro de mí,
me delataría.
Que clavaras tus pupilas en las mías
que peligroso sería,
te ahogarías en este fuego.
Si tus ojos se encuentran con los míos
corres el riesgo de perderte en ellos.

Voy por eso mirando al suelo
cada vez que te encuentro
y cuando me observas evado tu mirada
porque tengo la certeza de que se desatará este infierno
que me consume la piel por dentro
y también caerías esclavo de este deseo.

Si vieras mis ojos descifrarías el misterio
y que peligroso sería si un día sucediera eso
que estalle esta verdad sin control ni consuelo
no habría retorno,
como nos dañaría este fuego.

viernes, 1 de abril de 2016

incendio

Me pones bajo alerta,
estos accidentes ocurren.
Tranquilo estaba el océano de mi alma.
Mi corazón,
oscuro, frío y profundo en la planicie de mi pecho,
acariciaba silencios abisales.
Entre los dolores conocidos
mis aguas viajaban calmas a través de los ríos bajo mi piel.
Ahora corren torrentes de fuego.
Incontrolables me abrazan,
atacando mis hielos eternos.
Has producido una sequía,
un desierto en mi alma.
Peregrino, andariego,
vas viajando no solo a traves del aire
sino también por mis ríos.
Transitas en este fuego que produces en mi.
No queda agua dentro para beber algo,
para saciar esta insoportable sed.
Me consumes y no te haces cargo de este incendio
te vas
dejando este océano seco,
eterna extensión de deseo.